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08/10/2009 Haciendo una aportación o donación a alguna de las campañas: - Tu aportación o donación nos permitirá hacer una campaña potente para hacer oír nuestra voz con toda la fuerza necesaria. Puedes aportar tu donación a nombre de la Asociación Impulso Ciudadano al número de cuenta 2038 8907 67 6000104946 Formando parte de la Entidad: - Necesitamos tu ayuda para llevar adelante ésta y futuras campañas, así como para desarrollar nuestra actividad de manera efectiva. Queremos que nos oigan, queremos que tengan en cuenta nuestra opinión. Asóciate a Impulso Ciudadano a través de info@impulsociudadano.org. Tu ayuda es imprescindible. Comentarios desactivados.
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IMPULSO CIUDADANO ha elaborado el manifiesto “La Constitución española, una Constitución joven y con futuro” que hace público hoy y que será leído en el acto que se celebrará en el Arco del Triunfo de Barcelona el próximo día 12 de diciembre a las 12.00 horas.

FIESTA “VIVE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA, JOVEN Y CON FUTURO”

La asociación ha preparado un conjunto de actividades en torno a una carpa hinchable de grandes dimensiones (elaboración de un mural constitucional, un documental sobre la Constitución, fotografías con el libro de la Constitución, juegos y música en vivo) durante toda la mañana del día 12 de diciembre destinadas a resaltar la vigencia y actualidad de la Constitución.

El cartel que convoca a la Fiesta pone en las manos de una niña un libro electrónico con el texto constitucional y el escudo de España.

Se adjunta el manifiesto y el cartel de convocatoria del acto del día 12 de diciembre.

¡SUSCRIBE EL MANIFIESTO!

TEXTO DEL MANIFIESTO

“UNA CONSTITUCIÓN JOVEN Y CON FUTURO

Desde su aprobación en el año 1978, y durante más de tres décadas, la Constitución española ha sido la máxima expresión de un pacto cívico que ha presidido el periodo de desarrollo, convivencia y bienestar más prolongado de la historia de España. El acuerdo constitucional, alcanzado por los españoles en momentos de zozobra e incertidumbre histórica, demostró la madurez de nuestro pueblo y su capacidad para superar un pasado doloroso y abrir nuevos caminos de futuro y de progreso. Es por ello que todos los españoles deberíamos ver en la Constitución que nos dimos no sólo una muestra de la capacidad de nuestra nación para construir y avanzar sobre consensos profundos, sino también con el orgullo de, a través de ella, haber dejado atrás una larga historia marcada por el enfrentamiento, la inestabilidad y el revanchismo. La Constitución de 1978 es el símbolo vivo de la capacidad de los españoles para apartar las diferencias, ampliar las libertades, aunar esfuerzos, superar retos y progresar en pos del bien común.

En los últimos años, sin embargo, algunas fuerzas reaccionarias han intentado erosionar las bases del pacto constitucional entre españoles y resucitar antiguas pulsiones. En una maniobra tan irresponsable como frívola, se ha lanzado repetidamente el mensaje insidioso de que la Constitución y la arquitectura jurídica, política e institucional que de ella se deriva son un lastre heredado del pasado e impuesto sin nuestro consentimiento; un obstáculo que impide el pleno desarrollo de nuestras aspiraciones y el logro de mayores cuotas de bienestar.

Este mensaje ha sido amplificado irresponsablemente por algunos políticos y líderes de opinión que disimulan así su incapacidad para afrontar los retos de la sociedad española entreteniéndose, y entreteniéndonos, con debates estériles y maniqueos que, a la larga, suponen una amenaza para la convivencia. Al hacerlo, han conseguido que los ataques a la Constitución sean habituales en las informaciones de actualidad y en el discurso político. Este ambiente hostil a la Constitución pretende identificarla, de manera sistemática y falaz, con un callejón sin salida, un concepto no resuelto y una herramienta inválida para la solución de retos futuros. Para ello, se ignora deliberadamente, y se intenta ocultar a los ciudadanos, la demostrada capacidad del pacto constitucional para cohesionar y garantizar la convivencia e impulsar el progreso de nuestro país.

Como ciudadanos españoles, queremos manifestar que, aunque la letra de la Constitución sea revisable, adaptable y mejorable, como cualquier decisión democrática, el espíritu del acuerdo cívico, nacional y constitucional de 1978 sigue enteramente vigente y reivindicamos el potencial de futuro de dicho pacto frente a los intentos, más o menos velados, de desmantelarlo y presentar su voluntad de concordia como una muestra de debilidad, su lógica de consenso como el resultado de una renuncia, su apuesta por construir el futuro como una forma de ocultar el pasado.

Queremos proclamar públicamente que la Constitución de 1978 es hoy, como no ha dejado de serlo a lo largo de estos años, un instrumento válido para garantizar la convivencia de todos los ciudadanos de España y para alcanzar conjuntamente mayores cotas de cohesión, progreso y bienestar. La Constitución es un texto vivo, presente y abierto a los cambios que sean necesarios, a través de los mecanismos previstos en ella misma. Como ley de leyes, como símbolo máximo del pacto cívico y nacional que nos une, la Constitución española vive cada día en cada una de nuestras acciones, en cada una de nuestras decisiones, en los derechos que ejercemos, exigimos y defendemos, en el refrendo cotidiano de nuestra voluntad de un futuro compartido. Seamos conscientes o no, la Constitución de 1978 está presente en cada momento del ejercicio diario de nuestra ciudadanía.

Por todo ello,

1. Proclamamos la plena vigencia de la Constitución española y defendemos su validez como instrumento de futuro frente a los ataques que buscan deslegitimarla, convertirla en un texto extraño a la ciudadanía y romper así el acuerdo cívico y nacional que la sustenta.

2. Instamos a todos los ciudadanos a celebrar la Constitución española y hacerla suya como elemento de cohesión y convivencia y como garantía de nuestra libertad.

3. Convocamos a los ciudadanos a participar el día 12 de diciembre de 2010, en el Paseo Lluís Companys de Barcelona a la altura del Arco del Triunfo, en una fiesta cívica de celebración de los valores cívicos de convivencia, libertad e igualdad contenidos en nuestra Constitución.

En Barcelona, a 5 de diciembre de 2010”